La realidad que se manifiesta en nuestra actualidad ante la plaga y las consecuencias que esta acarrea generan una incertidumbre increiblemente poderosa para la humanidad, es indudable que estos hechos marcarán al mundo y lo alejaran de lo que conocíamos al menos a un mediano plazo. Cuando nos referimos a las concecuencias podemos encontrar que serán tanto económicas, como sociales y probablemente culturales pues las diversas ideas que predominan en las distintas sociedades en el mundo pueden entrar en tela de juicio, ya sea para bien o para mal. Podemos encontrar una amplia variedad de intelectuales en el espectro ideológico que podrán discrepar practicamente en casi todo, sin embargo, en lo que todos deberían coincidir como intelectuales es en el hecho de que las ideas moldean a las sociedades y que por tanto las convierten en lo que se constituyen hoy día, desde los países más ricos, prósperos y civilizados, hasta los más pobres, humildes, pero arrazados por la violencia y la corrupción que parecen pues contaminadas con un darwinismo social que se denota a simple vista irreparable.
A luz de los acontecimientos que se nos presentan hoy en día, acarreamos un nivel de responsabilidad como individuos, que nuestras generaciones por lo general nunca habían experimentado, el simple hecho de salir he interactuar con otras personas, ya representa una externalidad negativa a terceros y a nuestra persona que puede ser para la mayoría, muy difícil de dimensionar incluso en su totalidad, pero aun así es un hecho. Es fundamental entonces que reconozcamos la responsabilidad y el poder que cargamos como individuos ante la situación hoy presente y tomar las medidas necesarias, no solo de nuestras acciones, sino tambien de las ideas y pensamientos que gobiernan nuestras vidas, para ello, es fundamental hacer un uso apropiado de la razon, la objetividad y la lógica para lograr la maxima claridad ante la realidad en la que nos encontramos hoy en día.
En conclusión, el objetivo que se debería buscar, es la formación de un criterio y juicio propio, que sea lo suficientemente sólido, para así no dejarse engañar no solo por charlatanes que se preocupan en vender humo y escarcha, sino tambien por los aparatos estatales que nos controlan y que no tendrán reparo alguno en avanzar sobre nuestras libertades individuales si es que se los permitimos, por desgracia, acontecimientos especiales como la pandemia, siembran el miedo y la sozobra en la población, situaciones que, para los aparatos estatales son escenciales para imponer medidas que incrementen sus tamaños y nos vuelvan cada vez más dependientes de ellos, ¿Todos los aparatos estatales avanzaran al mismo tiempo de manera desenfrenadas sobre nuestras libertades ante esta situación? Desde luego que no, pero sin duda hemos podido presenciar casos particulares en algunos países como España o Venezuela, sin embargo no entraremos en detalles sobre lo que acontece o en cómo se traduce dicho avance del estado aquí, la reflexión que se busca es sobre la importancia que no solo tienen nuestras acciones sino tambien nuestras ideas y que si queremos ser parte de un futuro más prospero y libre debemos aprovechar nuestro tiempo en confinamiento para forjar nuestro carácter y nuestro juicio ante el futuro incierto que nos depara.
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