El lenguaje aplicado a la política, constituye el medio por el cual transmitimos las ideas que progresivamente definirán el modelo que adoptará la sociedad, el lenguaje es dinámico y moldeable, originalmente para plasmar de la mejor manera, la imagen que formamos del mundo y la existencia misma, sin embargo a su vez, es reformado para actuar en favor de intereses particulares. Distorsionar el lenguaje por el cual se transmiten las ideas a favor de una corriente ideológica, para inflar los argumentos a defender y ridiculizar o demonizar argumentos contrarios, deteriora el debate de fondo y anula totalmente la posibilidad de rescatar, (si es que lo hay) lo mejor de ambas posturas, o al menos someter a verdadera crítica argumentos que en un principio podrían parecer sólidos y contundentes y que tal vez, en definitiva no lo fueran. Por ello, debemos evitar caer en el error de pensar que la evolución del lenguaje siempre será en un sentido positivo a este y a la concepción de la realidad, p...
Un espacio para compartir reflexiones, pensamientos y meditaciones, sobre filosofía, liberalismo y actualidad.